Como ya os había avanzado, hace unos días me animé por fin a un cambio de look que me apetecía desde hace tiempo y con el que estoy la verdad es que encantada. Como a raíz de comentar el tema por twitter e instagram fuisteis varias las que me comentasteis que queríais saber más sobre este tema, hoy vengo a contaros el paso a paso de esta “transformación”.
Ya os he contado alguna vez lo mucho que me gusta el trabajo AMM estilistas. Soy fiel clienta de Amparo, María y Mayte desde hace ya un par de años cuando, tras bastante tiempo en busca de mi peluquería en Valencia perfecta, di con ellas casi por casualidad y decidí que allí me quedaba. Desde entonces, recurro a ellas para todo lo referente a peluquería y maquillaje (nadie me sabe sacar tanto partido como ellas y encima son unos auténticos SOLES) y, como sabían que desde hace unos meses me había dado por volver a querer el pelo largo, me recomendaron que me animara a probar sus extensiones.
La verdad es que al principio me costó un poco decidirme por miedo a que el resultado no quedara tan natural como yo quisiera pero las chicas me prometieron que no me iba a arrepentir así que, como me fío de ellas al 100%, al final me tiré a la piscina. Las extensiones que me recomendaron fueron de Play Extension; de cabello 100% natural calidad REMY (esto quiere decir que el pelo no se enreda porque la cutícula va toda en la misma dirección). Entre los cuatro sistemas de extensiones que tiene la firma (adhesivo, ramal tejido, queratina y quita y pon) indicados para diferentes tipos de necesidades, las chicas de AMM me recomendaron el sistema adhesivo (en el que, por cierto, Play Extensions es firma pionera) por su comodidad y su rapidez de colocación y la verdad es que me quedé gratamente sorprendida tanto por el proceso como por el resultado.
Una vez lavado y secado el pelo, María fue colocando de forma estratégica las 40 bandas de extensiones que fue pegando a mi pelo con una especie de cinta doble cara que permite una unión rápida, sin volumen y casi invisible. La distribución de las extensiones (que previamente elegimos con los tonos que más se ajustaban al color de mi pelo) se realizó de tal forma que el acabado quedase lo más natural posible (incluyendo algunas mechas más rubias para resaltar la zona de medios a puntas) y, por supuesto, para que yo estuviera lo más cómoda posible. De hecho, en algunas fotos veréis que llevo las gafas de sol puestas justo para asegurar que ninguna unión me molestara cuando me colocara mis gafas en el día a día. Y así, en apenas 20 minutos, pasé de una media melena normalita a un verdadero MELENÓN con el que estoy más que encantada y que a partir de ahora veréis por aquí por lo menos un par de veces a la semana. No me podía imaginar que el cambio sería tan rápido, tan cómodo y, sobre todo, con un acabado tan natural.
Sobre el mantenimiento, os diré que apenas he cambiado mi rutina habitual desde que llevo las extensiones. Lo único diferente que duermo con una coleta baja y muy suelta (en vez de con el pelo suelto como hacía antes) para evitar enredos. Y, cuando dentro de unos meses mi pelo haya crecido y las uniones de las extensiones queden ya demasiados bajas, volveré a la peluquería para que me suban las extensiones de nuevo (reutilizando las mismas bandas) en un proceso prácticamente igual de rápido y cómodo como el de colocación.
Os dejo ahora con algunas imágenes para que podáis conocer mejor mi peluquería de cabecera y seguir el “paso a paso” de este cambio de look. Espero que resuelvan vuestras dudas y, por supuesto, espero que os guste el resultado ;)
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